lunes, 13 de julio de 2015

El Reloj




Danza mi corazón, siento su apresurado y sonoro latir en mi pecho cual música de tambores anunciando lo que ha de llegar.

Mi calma se torna ansiedad y mi alma canta. Clama premura al reloj contradiciendo así a la letra de ese hermoso y triste bolero. 

Ni siquiera esas palabras de temor a una permanente ausencia, suplicando que el rotundo tic tac se detenga, pueden resultarme tristes ahora... Porque a pesar de todo, esas varillas que ahora se me antojan desesperadamente lentas, en ese reloj antaño tristemente dormido, el tiempo me demuestra que todo vuelve, que todo llega.

martes, 7 de julio de 2015

Suya




Grabada a fuego en mi alma llevo Su marca, cual estigma sagrado de la dulce esclavitud que clama a gritos en mi interior, al desear a tal punto volver a Sus brazos.

Nunca tanto he deseado, nunca tanto he sufrido, a pesar de comprender que tras la larga espera, se encuentra un esperanzador soplo de libertad. Esa que a todas se contradice, mientras el látigo en Sus manos escribe melodías en mi piel y la hermosa crisálida de Sus cuerdas oprime y esculpe mi cuerpo desnudo.

miércoles, 3 de junio de 2015

Calma inquieta



No puedo escribir, no puedo leer, incluso por momentos, me cuesta trabajo pensar...


La ansiedad, la impaciencia y el temor silenciaron mis palabras, mas la esencia de mi alma, a viva voz sigue clamando a la oscuridad que en mis sueños nos une, que encienda en la noche todas las estrellas, para que a pesar de la lejanía, en lo mas profundo de mi sentir, pueda junto a Usted una por una, contarlas.

Bajo mi encapotado cielo repleto de nubes grises, puedo ver la luz del sol que a otros ilumina, me embarga la tristeza al ver, al pensar... solo regresar a mis sueños, lejanos recuerdos, me consuela. Verme a Sus pies, Suya, me hace volver la vista hacia el interior de mi alma y ver esa suave luz, más clara y brillante que la luz del sol, la mas pura de todas.

sábado, 14 de marzo de 2015

Sombra



¿Por qué tanto le siento si sólo existe en mi mente?

Si puedo notar el calor de Sus caricias, Sus dedos sobre mi piel y al bajar mi mirada son los míos los que veo.

Amanezco con la suave luz de la mañana, con el anhelo en los labios de los besos recibidos, con ese tibio dolor de la resquebrajada esperanza, del saber en el fondo, que tal vez jamás vuelva a sentir.

jueves, 12 de marzo de 2015

Las Reglas del Juego



Si a alguien se le ocurriera decir que está jugando al ajedrez y a la vez se dedicara  a pasear un montón de fichas de parchís y un dado por el tablero de cuadros blancos y negros, en el mismo momento en que le vieran, le corregirían diciéndole que no es al ajedrez a lo que está jugando (eso si no le dicen directamente que está loc@...).

Pero al parecer... cualquiera puede "jugar a ser sumis@" y además puede hacerlo como le parezca, porque "cada cual es libre de hacer lo que le plazca" y no hay mas opinión valida ante eso, lo más importante es la libertad de estas personas.