sábado, 14 de marzo de 2015

Sombra



¿Por qué tanto le siento si sólo existe en mi mente?

Si puedo notar el calor de Sus caricias, Sus dedos sobre mi piel y al bajar mi mirada son los míos los que veo.

Amanezco con la suave luz de la mañana, con el anhelo en los labios de los besos recibidos, con ese tibio dolor de la resquebrajada esperanza, del saber en el fondo, que tal vez jamás vuelva a sentir.

jueves, 12 de marzo de 2015

Las Reglas del Juego



Si a alguien se le ocurriera decir que está jugando al ajedrez y a la vez se dedicara  a pasear un montón de fichas de parchís y un dado por el tablero de cuadros blancos y negros, en el mismo momento en que le vieran, le corregirían diciéndole que no es al ajedrez a lo que está jugando (eso si no le dicen directamente que está loc@...).

Pero al parecer... cualquiera puede "jugar a ser sumis@" y además puede hacerlo como le parezca, porque "cada cual es libre de hacer lo que le plazca" y no hay mas opinión valida ante eso, lo más importante es la libertad de estas personas.

domingo, 15 de febrero de 2015

Baile de Máscaras



Apoyada en ese puente, con la mirada perdida entre esas dos pareces y oyendo únicamente el susurro del agua, julia esperaba. Sabía que francesca no tardaría en llegar.

A penas hacía 48h desde que su Amo la había sentado frente a ese papel y había puesto un bolígrafo en su mano. A ella esas horas 48h que habían transcurrido se le antojaban una eternidad…  Le ordenó escribir una carta, describiendo en ella su sentir, escribiendo todos y cada uno de sus límites, transmitiendo sus deseos y fantasías… todo. julia alzó la mirada hacia los ojos de su Señor, le extrañaba sumamente esa petición, pues Él conocía mejor que nadie, mejor incluso que ella misma, todo lo que le pedía que expusiera en esa carta. Su mirada fue firme y del mismo modo que ella sin mediar palabra le había preguntado, él la respondió con el silencio. Bajó nuevamente la mirada y se dispuso a cumplir los deseos de su Amo.

Sentía el aire frio en sus mejillas como una caricia del viento que la acompañaría toda la noche en ausencia de Su señor.

sábado, 24 de enero de 2015

Ser sumisa



Ser sumisa es…

La forma más absoluta de amar, de ser. Sintiendo que tu entrega va mucho más allá incluso de palabras hermosas que recitar cual… “te entrego mi cuerpo, mi mente, mi alma….”

Es darte entera, absolutamente, sin límites ni condiciones, solo a Él. Olvidar el mundo y dar tu confianza, tu espera,  tu amor, tu sufrimiento, tu vida,  tu dolor, tu sentir,  tu entrega, dando a todo ello un nuevo significado… el infinito.

domingo, 23 de noviembre de 2014

La mayor dicha...



Encontrar, que no buscar, a Aquel que te observó, que te estuvo esperando...

Aquel que no te permite convertirte únicamente en lo que Él desea y te desea tal como eres.


Poder ser Su placer, Su orgullo, Su dicha... entregarle tu dolor y tus lagrimas.

Convertirte en Sus deseos cumplidos, ser Su apoyo, Su descanso y también Su anhelo.